preso de mi inexistencia
fatal sabor a la nada
se cayeron todas mis ilusiones
ya no creo en cuentos de hadas
pero aún más triste
es el sentir
que me estoy pudriendo
que quiero cesar de vivir
juegos de odio
¿donde quedó tu amor?
la cascara de tu real ser
lo que el viento se llevó
horror siento al hablar
mis intenciones son deshonestas
cada uno de ustedes
sé que me detestan
preso, en mi propia carcel
vino a rescatarme un ángel
pero se olvido
la puta llave
solo, malhumorado y maloliente
buscando algo de acción
solo me metí en mi cueva
buscando algo de sabor
y ahora no puedo salir
por más esfuerzo que haga
ahora no puedo reir
si todo es una cagada...
breathe
Llego el momento de parar. Todo el verano sentí que era imparable, que mi energía les llegaba a todos, y que todo mi futuro estaba llegandome, por fin, no tenía más colegio, por fin, podía hacer lo que quería y derrepente pum, a un pozo, un pozo obscuro, en el que muchos están sumergidos hoy en día. Les habla un fantasma, que no quiere hacer nada de su vida, que no quiere estudiar, no busca mejorar, solo estar. Estar significa vivir, pero para vivir en serio hace falta más que respirar. Me siento tan lejos de todo, tan lejos de adonde quiero llegar, y ni siquiera sé adonde quiero ir. Estoy pasando por una etapa en la que mi voz se ha vuelto un chirrido de un alma que nunca dice lo que quiere decir, que nunca entiende lo que le dicen los otros, y que le chupa totalmente un huevo que va a pasar. Estoy parado sobre la planicie de la vida, sobre un terreno desierto, no hay ni cáctus dando vuelta para tomar agua. Y sin embargo me estoy ahogando, me sucumben los minutos y me tiran al piso, me dicen que me levante, y yo no les doy bola. Me dicen que haga algo, que la vida está llena de cosas hermosas para vivir, de gente para conocer, de días de auto descubrimiento. Pero me parece una fachada. Una fachada pintoresca para los que quieren aceptar vivir en el sinsentido de las cosas, en la hermosura de la ignorancia. Yo soy chiquito todavía. Soy como un niño frente a una televisión fumandome toda la información que por alguna razón u otra está pasando frente a mis ojos. Una televisión podrida, actrices y actores con personalidades raras, parece que cada uno tiene algo para decirte. Y me rindo, y me inclino ante su voluntad... y me sigo hundiendo en el aujero maloliente y apestoso de mi propio ego. ¿Tan cortos son mis brazos ahora que no tengo guitarra para tocar, tan feo es mi aliento ahora que no tengo ganas de cantar? De algo estoy seguro, que vengo cayendo en picada, y cuando choque con la realidad va a ser bastante violento...
un barquito
Estoy en un barco... en el medio de un lago. Mis ojos se llenan de lágrimas al ver que al fondo de este lago se encuentra todo lo que deseo, todo lo que necesito, para ser alguien feliz. Estoy separado completamente de mi cuerpo... mi alma tira para un lado, y mi cuerpo tira para abajo. ¿Es necesario sentirme asi? ¿Tengo que pasar por esta etapa en mi vida en la cual estoy tan depresivo, tan down, tan con ganas de hacer algo pero que prefiero ver mi vida pasar y no hacer nada? Quiero apretar un puto restart en mi consciencia y que todo vuelva a ser como era ayer. Cuando podía hacer lo que quería sin que nadie me hinchase las bolas, aunque se que yo solo me llevé a este estado en el que estoy, que la culpa no la tienen otros, que el único responsable de mi tristeza soy yo. Y a veces me pregunto ¿qué carajo tengo que hacer para estar bien? ¿cómo le tengo que responder a la bestia de mil cabezas de mis pensamientos? Parece que no hay nada que pueda hacer... simplemente esperar en este barquito de madera, que tan frágil es... que crece a medida que pasa el tiempo, y le salen pelos donde nunca le habían salido antes. No tengo ni una guitarra arriba del barco, para por lo menos aprovechar mi tiempo y hacer canciones, canciones que tan buenas me salían antes de hundirme en mí mismo. Antes de llegar a este lugar espantoso, negro, con nubes obscuras que atentan la paz sobre mi cabeza. Y es mi propio veneno... eso es lo peor. Es lo que soy... es lo que me merezco, por alguna u otra razón cósmica, yo me llevé a mi mismo a este lugar. Estoy atrapado en mi prisión, y me gustaría que sepan que no la estoy pasando bien... me gustaría que se den cuenta que yo soy el que más sufre por mi, y que ustedes nunca van a poder saber lo que estoy pensando, mi barco nunca podrá anclar en las orillas de su consciencia... por que si no sería muy fácil el trayecto y el tiempo, y amar. Pero todo eso es difícil, todo es una pelea, todo es un si o un no, un mal o un bien, una paz o una guerra. La dualidad. El equilibrio no lo puedo encontrar. No lo puedo encontrar y eso es lo que se pudre adentro mio... ¿por qué no aparecés, no te pinta estar un rato conmigo?
¿soy?
Soy un alien... crecido en la tierra. Soy de otro lugar, estoy seguro. Esta no es mi tierra... en mi tierra las plantas valdrían más que los humanos. En mi tierra todos vivirían en una eterna paz y nadie le rompería las bolas a otro por andar en bolas por los campos eternos dorados. Qué felíz sería si pudiese volver ahí... viviendo la nada hasta morirme... juntandome con músicos y escritores a componer cosas que jamás se hayan compuesto. Viviendo en una obra de arte, en un país perfecto, donde todos son hermanos... sería tan felíz si pudiese volver adonde nací en verdad. Quiero que cuando me muera, me lleven a los pastizales con los que soñé vivir. Y que mi cuerpo pueda andar en skateparks eternos, haciendo cada prueba sabiendo que la voy a bajar... sin pegarme ni un golpe. Quisiera regresar en el tiempo, en ese tiempo donde podías cosechar tu tierra, fumar tu ganjah y quedarte apreciando un atardecer junto al mar... y que todos los días sean iguales.
Esta tierra ya esta podrida... yo no veo solución posible. Ojalá me equivoque... pero todos piensan de una manera y yo pienso de otra, y nunca nos vamos a poder entender, asi que para qué intentarlo, asi que para qué vivir, ando explotando por dentro y nadie se da cuenta. Ando por querer matarme de tristeza, de que todos los días los convivo con esta maldita computadora y sin un árbol enorme creciendo en mi patio, sin el dulce placer de saber que todo va a resultar bien. Supongo que tenemos que aprender a vivir en lugares que no nos gustan. Pero yo prefiero no vivir... Preferiría transportarme a un lugar donde todos son amigos y nada malo pueda pasar. Quiero refugiarme en mi propio ser, que sea como un castillo, y que por fin la guerra entre mi hemisferio derecho y mi hemisferio izquierdo termine... y que termine para siempre. ¿por qué a veces me siento como un bichito tan pequeño, que no importa lo que haga, nada voy a poder cambiar? ¿Cuantas veces me van a seguir dando ganas de no existir más, y que mi cuerpo sea automatizado por el trabajo, por el amor, por otras millones de cosas? ¿Cuando voy a dejar de maquinar?
Aunque sepa que yo justamente no soy una máquina, ¿vos sabés que tenes manos para crear? ¿vos sabés que también podes participar? Estoy tan hundido, alguien que me rescate. Ahora pienso que soy único, ahora pienso que ustedes nunca van a poder entender lo que pasa por mi cabeza. Aunque lo escriba y lo escriba de nuevo... aunque lo grite y lo grite más fuerte. ¿Alguien va a poder entenderme? ¿A alguien se le cruzará por la cabeza que necesito un poquitito, un poco, un nada, de amor? Necesito tu amor, y te lo pido todo el tiempo... necesito todo lo que me podés dar. Pero nadie da nada en el mundo de hoy, cuando el capital es lo que importa. Odio este puto mundo... gente de mierda vive... ¿Alguien me acompañaría a donde nací? Quiero empezar de nuevo, en otro lugar. Empezar de nuevo en lugar donde nada pueda salir mal... donde el placer de vivir no esté repleto de mierda y religiones, de capital y pobreza... donde seamos todos pobres y no nos preocupemos por nada. ¿por qué me toco vivir como Martín Enzenhofer? ¿Por qué no soy Sergio? ¿Quién soy? ¿Vos sos vos? ¿Querés ser como yo? Te regalo mi alma por un poco de amor incondicional, por un poco de vida en serio, por un poco de tiempo, por un poco de tomar mi mano, una mirada a los ojos y un beso, y si sos linda quizás yo quiera quedarme con mi cuerpo,¡ y nos podemos divertir un poco más!
Estoy loco, estoy demente, estoy en un estado muy particular, quiero explotar, quiero volar, quiero ascender, quiero entender, quiero matar, quiero ser mickey y pegarle un tiro en la cabeza a un policía, este mucho me absorbe mucho.... Este mundo me revuelve la panza cuando pienso en lo que llegó a ser. Ojalá un día todo termine y yo pueda ser feliz siendo quien soy, y no quien quiere que sea.
¡Si llegaste hasta acá, gracias! Seguramente te sentís como yo....
Esta tierra ya esta podrida... yo no veo solución posible. Ojalá me equivoque... pero todos piensan de una manera y yo pienso de otra, y nunca nos vamos a poder entender, asi que para qué intentarlo, asi que para qué vivir, ando explotando por dentro y nadie se da cuenta. Ando por querer matarme de tristeza, de que todos los días los convivo con esta maldita computadora y sin un árbol enorme creciendo en mi patio, sin el dulce placer de saber que todo va a resultar bien. Supongo que tenemos que aprender a vivir en lugares que no nos gustan. Pero yo prefiero no vivir... Preferiría transportarme a un lugar donde todos son amigos y nada malo pueda pasar. Quiero refugiarme en mi propio ser, que sea como un castillo, y que por fin la guerra entre mi hemisferio derecho y mi hemisferio izquierdo termine... y que termine para siempre. ¿por qué a veces me siento como un bichito tan pequeño, que no importa lo que haga, nada voy a poder cambiar? ¿Cuantas veces me van a seguir dando ganas de no existir más, y que mi cuerpo sea automatizado por el trabajo, por el amor, por otras millones de cosas? ¿Cuando voy a dejar de maquinar?
Aunque sepa que yo justamente no soy una máquina, ¿vos sabés que tenes manos para crear? ¿vos sabés que también podes participar? Estoy tan hundido, alguien que me rescate. Ahora pienso que soy único, ahora pienso que ustedes nunca van a poder entender lo que pasa por mi cabeza. Aunque lo escriba y lo escriba de nuevo... aunque lo grite y lo grite más fuerte. ¿Alguien va a poder entenderme? ¿A alguien se le cruzará por la cabeza que necesito un poquitito, un poco, un nada, de amor? Necesito tu amor, y te lo pido todo el tiempo... necesito todo lo que me podés dar. Pero nadie da nada en el mundo de hoy, cuando el capital es lo que importa. Odio este puto mundo... gente de mierda vive... ¿Alguien me acompañaría a donde nací? Quiero empezar de nuevo, en otro lugar. Empezar de nuevo en lugar donde nada pueda salir mal... donde el placer de vivir no esté repleto de mierda y religiones, de capital y pobreza... donde seamos todos pobres y no nos preocupemos por nada. ¿por qué me toco vivir como Martín Enzenhofer? ¿Por qué no soy Sergio? ¿Quién soy? ¿Vos sos vos? ¿Querés ser como yo? Te regalo mi alma por un poco de amor incondicional, por un poco de vida en serio, por un poco de tiempo, por un poco de tomar mi mano, una mirada a los ojos y un beso, y si sos linda quizás yo quiera quedarme con mi cuerpo,¡ y nos podemos divertir un poco más!
Estoy loco, estoy demente, estoy en un estado muy particular, quiero explotar, quiero volar, quiero ascender, quiero entender, quiero matar, quiero ser mickey y pegarle un tiro en la cabeza a un policía, este mucho me absorbe mucho.... Este mundo me revuelve la panza cuando pienso en lo que llegó a ser. Ojalá un día todo termine y yo pueda ser feliz siendo quien soy, y no quien quiere que sea.
¡Si llegaste hasta acá, gracias! Seguramente te sentís como yo....
Dios es Dj
Subamos juntos al cielo... vas a ver que está bueno.
Seguí el rastro de mi luz, dios quiere que entendamos.
El barbudo estaba frente a mí... con una viola, sentado en un banquito, en el medio de un parque... las palomas chiflaban, y su oído absoluto reconocía todas las notas. Copiaba las melodías de los pájaros, como diversión, ya que estos bichos, acá en el cielo, siempre arman melodías distintas. Él las acompañaba, les hacía una base... un arpeggio en sol mayor. ¡Qué lástima que estos bichos no conocen otras escalas!
Me senté junto a él... me miraba de reojo... él sabía que yo estaba por preguntarle algo, pero mis oídos no dejaban de zumbar junto a sus ritmos, ritmos dificilisimos de tocar en ese instrumento. Sus corcheas salían volando de la caja, y se metían lentamente por mis ojos... eran corcheas doradas.
Le pregunté: "¿por qué la gente sufre tanto?" y me contestó en mi menor... no había otra respuesta a esa pregunta... y él no tocaba la pentatonica eh, él tocaba la escala completa, subía y bajaba, subía y bajaba...
Solo suspiró para decirme : "deberían hacer más música en tres cuartos." Lo miré desconcertado... el barbudo tenía un punto... casi todo lo que se escucha en todos lados son cuatro cuartos, cuatro por aquí, cierra completamente, es un cuadrado... y ¿los triángulos? para mí son tan hermosos como los cuadrados...
Seguí el rastro de mi luz, dios quiere que entendamos.
El barbudo estaba frente a mí... con una viola, sentado en un banquito, en el medio de un parque... las palomas chiflaban, y su oído absoluto reconocía todas las notas. Copiaba las melodías de los pájaros, como diversión, ya que estos bichos, acá en el cielo, siempre arman melodías distintas. Él las acompañaba, les hacía una base... un arpeggio en sol mayor. ¡Qué lástima que estos bichos no conocen otras escalas!
Me senté junto a él... me miraba de reojo... él sabía que yo estaba por preguntarle algo, pero mis oídos no dejaban de zumbar junto a sus ritmos, ritmos dificilisimos de tocar en ese instrumento. Sus corcheas salían volando de la caja, y se metían lentamente por mis ojos... eran corcheas doradas.
Le pregunté: "¿por qué la gente sufre tanto?" y me contestó en mi menor... no había otra respuesta a esa pregunta... y él no tocaba la pentatonica eh, él tocaba la escala completa, subía y bajaba, subía y bajaba...
Solo suspiró para decirme : "deberían hacer más música en tres cuartos." Lo miré desconcertado... el barbudo tenía un punto... casi todo lo que se escucha en todos lados son cuatro cuartos, cuatro por aquí, cierra completamente, es un cuadrado... y ¿los triángulos? para mí son tan hermosos como los cuadrados...
¡Atención, veo robots!
Hay una luz verde que reposa sobre la ventana de Juan... una luz misteriosa... en esa tranquila noche, se sentía la presencia misma de gaia en la habitación. Juan se levanta de su cama, y camina hasta su ventana... no puede creer lo que está viendo. Es un halo de naturaleza, un secreto hecho realidad. Pero estaba soñando.
Al otro día, se levantó, y, seguro de que anoche había pasado algo fue a mirar por su ventana. Había una semilla... una semilla distinta, rara, que, para empezar, tenía dos centímetros de diametro. La miró... decidió plantarla en su patio. Nunca pensó en las consecuencias de tal acto.
En la Argentina plantas cualquier cosa y te crece, tenemos una tierra fértil en casi todo el país. Lastima que no se aprovecha lo suficiente... Juan era un vegetariano, amaba toda clase de fruta y verdura... la industra hizo que se dejaran de producir cosas naturales, y él estaba muy enojado por eso. Entre otras cosas. Odiaba a la sociedad. Le parecía que todo era un juego para que los más ricos tubieren más plata. Quería destruír, quería hacer algo, pero las posibilidades de cambiar la mente de alguien son tan limitadas. Lo único que podía hacer era hablar... y hasta estaba limitado a hablar con sus amigos... tenía 18 años, recién había terminado el colegio, y no sabía que quería hacer con su vida. Le interesaba el arte, pero... su padre renegaba los intereses de su hijo. No le quería pagar el conservatorio. "¡O abogacía, o no vas a la facultad!" Estaba en una posición muy de mierda, por así decirlo...y justo llega a sus manos esta semilla. Que para él significaba esperanza... iba a ser su primer planta, su primer hijo... si vamos al caso, Juan ya estaba medio loco...
Al cabo de tres meses su planta ya medía casi un metro y medio. Estaba muy feliz. Era lo más productivo que había hecho en años, según su visión. El pretendía que el mundo se desglobalize y que todo vuelva a ser como antes, como en esos tiempos, donde no te tenías que preocupar por nada, donde todo era estar tranqulo, tener que cazar, sin heladeras, sin autos, solo dando vueltas toda tu vida... disfrutando en serio de tu estadía en la tierra. Lastima que es uno de los pocos que piensan así. La tecnología puede dar muchos frutos, pero si son utilizados para el lucre de una empresa privada, es tecnología mal usada, pensaba. Él era un chico con mucho odio. Pero odio justificado, odiaba al capital, a los fascistas, a los muy zurdos... odiaba los extremos... soñaba con un mundo donde el equilibrio se pueda dar en todo, y que cada una de las personas que habite el mundo tenga las mismas posibilidades del otro... soñaba y soñaba...
Decidió fumarla. No sé bien como fue que se le ocurrió esta idea absurda en la cabeza, fumar una planta era algo impensado, increíble, ¿qué quiere encontrar este pibe? Se le ocurrió una idea mejor. Fumar solo las flores... nunca pensó que algo natural lo podría hacer alucinar tan para el culo.
Salió de su casa, bajo el efecto de la planta que gaia le había traído a su habitación y se encontró en otro mundo... las paredes eran todas de metal, las personas estaban hechas con chatarra, chispasos que salían de sus cabezas, autos que volaban por los aires, carteles enormes fosforecentes violetas, promoviendo la campaña de otro pelotudo que pronto pasaría hacer presidente de su nación, que no haría nada en cuatro años y todo seguiría igual... Eran todos robots.
Entró de nuevo a su casa, asustadisimo. Su madre está arriba. Piensa dos veces... ¿será ella también un robot? Sube las escaleras lentamente... las paredes habían vuelto a ser de concreto, y ya casi todo estaba volviendo a la normalidad... casi todo.
Entra al cuarto de su madre. Es un robot. "hola hijo, ¿cómo estás?" "¡AAAAAAAAAHHHHHHHHHH!" ese sonido, tan cuadrado, tan emitido por una computadora, que perforó sus oídos. Se encerró en su cuarto. Durmió pensando que cuando se levantaría ya no tendría más ese efecto horrible... acertó.
Al levantarse, estaba por salir a la casa de su amigo, a contarle lo que le pasó... estaba felíz... por alguna u otra razón feliz. Sale de su cuarto, y se topa con su papá. Le preguntó porqué le había gritado a su mamá... Juan intentó explicarle, pero no resultaría... su papá era demasiado cuadrado. Casi como un robot... había trabajado durante toda su vida en un mismo lugar, recibiendo la misma paga... siempre tomandose el sesenta a la mañana, junto a miles de otras personas que también, tenían que hacer eso... fumandose todas las propagandas y publicidades que hubiera en la calle... cada cuatro años votando a un mismo pelotudo, con cara de idiota, con sus promesas que jamás cumpliría... pagando los impuestos, las cuentas, el teléfono, la luz... no hay una pizca de creatividad en toda su vida. Lo ve como alguien inferior... ¿cuantos libros habrá leído? dos, tres. Siempre leyendo el diario los domingos con sus noticias insanas, de dolor, violencia y muerte. Siempre mirando el noticiero a las 7, siempre la misma mierda. Repetición. ¿Qué es lo que diferencia una computadora de un ser humano?, pensó... que la computadora siempre repite... el humano piensa dos veces...
En ese momento casi se vuelve loco. Se había dado cuenta que su temor más profundo era que todas las personas fueran robots, y esa planta maldita que tenía en su patio lo había condenado, lo había hecho pensar, lo había hecho diferente... lo había desestructurado.
Salió corriendo de su casa, toco timbre en lo de su mejor amigo... las calles habían vuelto a ser normales, pero su consciencia había cambiado, había vivido más de lo que vivió en toda su vida, en esas pequeñas horas, algo dentro suyo había cambiado. Había dejado de estar enojado. Había aceptado que la sociedad en la que vivía era así y que no podía hacer nada por cambiarlo... solo ser él mismo. Y siendo el mismo ya estaba cambiando mucho... No es mentira que el cambio comienza en uno. Cuando comenzás a ser vos, los de arriba tiemblan, cuando empezás a ser vos, podés cambiar al otro... pero siempre empieza en uno querer cambiar algo... hoy eso estaba más claro que nunca a los ojos de juan... que quizás seguía bajo el efecto intoxicante de su maldita planta.
Tocó el timbre, y Tomás lo invitó a pasar... fueron a su cuarto. "¡CHAVÓN!, me di cuenta de algo!... las personas actuan por repetición, son como los perros, que se les enseña algo, y mediante la repetición lo aprenden, y entonces actuan siempre igual!" Su amigo lo miró extrañado. No sabía que le pasaba, los ojos de Juan se ivan para todos lados, sus manos no podían quedarse tranquilas... "¡SON TODOS ROBOTS!."
Tomás lo miró, "¿Recién te das cuenta?"
Al otro día, se levantó, y, seguro de que anoche había pasado algo fue a mirar por su ventana. Había una semilla... una semilla distinta, rara, que, para empezar, tenía dos centímetros de diametro. La miró... decidió plantarla en su patio. Nunca pensó en las consecuencias de tal acto.
En la Argentina plantas cualquier cosa y te crece, tenemos una tierra fértil en casi todo el país. Lastima que no se aprovecha lo suficiente... Juan era un vegetariano, amaba toda clase de fruta y verdura... la industra hizo que se dejaran de producir cosas naturales, y él estaba muy enojado por eso. Entre otras cosas. Odiaba a la sociedad. Le parecía que todo era un juego para que los más ricos tubieren más plata. Quería destruír, quería hacer algo, pero las posibilidades de cambiar la mente de alguien son tan limitadas. Lo único que podía hacer era hablar... y hasta estaba limitado a hablar con sus amigos... tenía 18 años, recién había terminado el colegio, y no sabía que quería hacer con su vida. Le interesaba el arte, pero... su padre renegaba los intereses de su hijo. No le quería pagar el conservatorio. "¡O abogacía, o no vas a la facultad!" Estaba en una posición muy de mierda, por así decirlo...y justo llega a sus manos esta semilla. Que para él significaba esperanza... iba a ser su primer planta, su primer hijo... si vamos al caso, Juan ya estaba medio loco...
Al cabo de tres meses su planta ya medía casi un metro y medio. Estaba muy feliz. Era lo más productivo que había hecho en años, según su visión. El pretendía que el mundo se desglobalize y que todo vuelva a ser como antes, como en esos tiempos, donde no te tenías que preocupar por nada, donde todo era estar tranqulo, tener que cazar, sin heladeras, sin autos, solo dando vueltas toda tu vida... disfrutando en serio de tu estadía en la tierra. Lastima que es uno de los pocos que piensan así. La tecnología puede dar muchos frutos, pero si son utilizados para el lucre de una empresa privada, es tecnología mal usada, pensaba. Él era un chico con mucho odio. Pero odio justificado, odiaba al capital, a los fascistas, a los muy zurdos... odiaba los extremos... soñaba con un mundo donde el equilibrio se pueda dar en todo, y que cada una de las personas que habite el mundo tenga las mismas posibilidades del otro... soñaba y soñaba...
Decidió fumarla. No sé bien como fue que se le ocurrió esta idea absurda en la cabeza, fumar una planta era algo impensado, increíble, ¿qué quiere encontrar este pibe? Se le ocurrió una idea mejor. Fumar solo las flores... nunca pensó que algo natural lo podría hacer alucinar tan para el culo.
Salió de su casa, bajo el efecto de la planta que gaia le había traído a su habitación y se encontró en otro mundo... las paredes eran todas de metal, las personas estaban hechas con chatarra, chispasos que salían de sus cabezas, autos que volaban por los aires, carteles enormes fosforecentes violetas, promoviendo la campaña de otro pelotudo que pronto pasaría hacer presidente de su nación, que no haría nada en cuatro años y todo seguiría igual... Eran todos robots.
Entró de nuevo a su casa, asustadisimo. Su madre está arriba. Piensa dos veces... ¿será ella también un robot? Sube las escaleras lentamente... las paredes habían vuelto a ser de concreto, y ya casi todo estaba volviendo a la normalidad... casi todo.
Entra al cuarto de su madre. Es un robot. "hola hijo, ¿cómo estás?" "¡AAAAAAAAAHHHHHHHHHH!" ese sonido, tan cuadrado, tan emitido por una computadora, que perforó sus oídos. Se encerró en su cuarto. Durmió pensando que cuando se levantaría ya no tendría más ese efecto horrible... acertó.
Al levantarse, estaba por salir a la casa de su amigo, a contarle lo que le pasó... estaba felíz... por alguna u otra razón feliz. Sale de su cuarto, y se topa con su papá. Le preguntó porqué le había gritado a su mamá... Juan intentó explicarle, pero no resultaría... su papá era demasiado cuadrado. Casi como un robot... había trabajado durante toda su vida en un mismo lugar, recibiendo la misma paga... siempre tomandose el sesenta a la mañana, junto a miles de otras personas que también, tenían que hacer eso... fumandose todas las propagandas y publicidades que hubiera en la calle... cada cuatro años votando a un mismo pelotudo, con cara de idiota, con sus promesas que jamás cumpliría... pagando los impuestos, las cuentas, el teléfono, la luz... no hay una pizca de creatividad en toda su vida. Lo ve como alguien inferior... ¿cuantos libros habrá leído? dos, tres. Siempre leyendo el diario los domingos con sus noticias insanas, de dolor, violencia y muerte. Siempre mirando el noticiero a las 7, siempre la misma mierda. Repetición. ¿Qué es lo que diferencia una computadora de un ser humano?, pensó... que la computadora siempre repite... el humano piensa dos veces...
En ese momento casi se vuelve loco. Se había dado cuenta que su temor más profundo era que todas las personas fueran robots, y esa planta maldita que tenía en su patio lo había condenado, lo había hecho pensar, lo había hecho diferente... lo había desestructurado.
Salió corriendo de su casa, toco timbre en lo de su mejor amigo... las calles habían vuelto a ser normales, pero su consciencia había cambiado, había vivido más de lo que vivió en toda su vida, en esas pequeñas horas, algo dentro suyo había cambiado. Había dejado de estar enojado. Había aceptado que la sociedad en la que vivía era así y que no podía hacer nada por cambiarlo... solo ser él mismo. Y siendo el mismo ya estaba cambiando mucho... No es mentira que el cambio comienza en uno. Cuando comenzás a ser vos, los de arriba tiemblan, cuando empezás a ser vos, podés cambiar al otro... pero siempre empieza en uno querer cambiar algo... hoy eso estaba más claro que nunca a los ojos de juan... que quizás seguía bajo el efecto intoxicante de su maldita planta.
Tocó el timbre, y Tomás lo invitó a pasar... fueron a su cuarto. "¡CHAVÓN!, me di cuenta de algo!... las personas actuan por repetición, son como los perros, que se les enseña algo, y mediante la repetición lo aprenden, y entonces actuan siempre igual!" Su amigo lo miró extrañado. No sabía que le pasaba, los ojos de Juan se ivan para todos lados, sus manos no podían quedarse tranquilas... "¡SON TODOS ROBOTS!."
Tomás lo miró, "¿Recién te das cuenta?"
Bailá
Bailá bajo las noches estrelladas, bajo las nubes, o bajo el grandioso sol... lo importante es que bailes. Con la vida, con tu cuerpo, usando tus manos y tu espiritu, todo metido en el grandioso baile de la vida... porque nunca vas a encontrar la respuesta a todo, nunca vas a poder ser mejor que nadie, siempre vas a estar metido dentro de ese envase. Dejá todo lo que creías que importaba atrás... en este baile no importa nada. Dejá que el viento lleven las hojas de tu manos y que se junten con las mías. Bailá gritando que esta vida no importa, gritá y que todos escuchen lo que tenés para decir. El otoño se lleva todas las hojas de los árboles, que, pobres, no pueden determinar su destino de vivir inconscientes... pero nosotros sí podemos. Cualquier viento puede hacer que agarres vuelo, pero el viento más importante es el del amor. Ama a todo lo que puedas, y cuando ella te invite a bailar, la madre tierra, lo único que podés hacer es sonreir...
Soñá con robarle un beso a mi diosa gaia... pero mi diosa es mía y nadie va a poder robarmela... y por eso me saca a bailar cada vez que una mujer en esta tierra me hace sentir distinto. Me saca a bailar seguido, me hace enamorarme de todas, me hace querer que todo suceda ahora. Pero el tiempo a veces no está a tu favor. A veces vas a tener que esperar para bailar... pero cuando pienso en vos siento que los frutos están por salir... y ella me suspira al oído... me dice que siga, que no me rinda, que siga soñando en ese mañana. Y lo único que puedo hacer a esta altura del partido es bailar, por que vos ya pusiste tu semilla, tu sonrisa, tus ojos marrones, adentro de mi cerebro. Y mi cerebro que es solo humano, se queja, me grita, me dice: "¿porqué seguís pensando en alguien que no te da bola?" Pero tengo a mi lado a mi diosa... que me guía. Eso es lo que la gente no entiende, que siento por de más. Soy como charly, "sentir hasta decisitir... el karma de vivir al sur"
Y estoy parado en el polo sur, hace frío, mis pies están congelados. Las montañas de nieve y hielo que formó el tiempo siento que se derriten con tu acercamiento... sos como un calor imparable... el calor que me va a liberar de este mal sueño que tengo desde que te conocí...
Soñá con robarle un beso a mi diosa gaia... pero mi diosa es mía y nadie va a poder robarmela... y por eso me saca a bailar cada vez que una mujer en esta tierra me hace sentir distinto. Me saca a bailar seguido, me hace enamorarme de todas, me hace querer que todo suceda ahora. Pero el tiempo a veces no está a tu favor. A veces vas a tener que esperar para bailar... pero cuando pienso en vos siento que los frutos están por salir... y ella me suspira al oído... me dice que siga, que no me rinda, que siga soñando en ese mañana. Y lo único que puedo hacer a esta altura del partido es bailar, por que vos ya pusiste tu semilla, tu sonrisa, tus ojos marrones, adentro de mi cerebro. Y mi cerebro que es solo humano, se queja, me grita, me dice: "¿porqué seguís pensando en alguien que no te da bola?" Pero tengo a mi lado a mi diosa... que me guía. Eso es lo que la gente no entiende, que siento por de más. Soy como charly, "sentir hasta decisitir... el karma de vivir al sur"
Y estoy parado en el polo sur, hace frío, mis pies están congelados. Las montañas de nieve y hielo que formó el tiempo siento que se derriten con tu acercamiento... sos como un calor imparable... el calor que me va a liberar de este mal sueño que tengo desde que te conocí...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)