¿Estás ahí?

Hoy me siento inmortal, como un meteorito que viajó miles de años luz por la galaxia, esperando encontrar otra piedra enorme, una estrella, o bien, otro meteorito, para explotar y terminar su recorrido intergaláctico... dejando atrás un millón de pedacitos de sí mismo. Una especie de catarsis destructiva que le da vida a esa expansión de piedritas que ya no son parte de uno, si no parte de un todo, pero separado. Me siento como un cohete que al despegar de su lugar natal vuela, sin importar lo que encuentre, pero que sabe que no debe quedarse en un mismo lugar.... con una misión teledirigida a suicidarse.
 Serán mis ganas de no quedarme parado en un mismo lugar, un lugar precario de sentimientos de limitación y alienación. Es que soy yo el que va a empujar toda la masa de la realidad, la que tengo dentro de mi cabeza, dentro de mi ser... mi pequeño universo. Esa que me dice que en el futuro ya no vamos a tener que pagar por comida, ya no vamos a tener que sobrevivir en sociedad, donde todos, toditos y cada uno de nosotros va a vivir en paz y tranquilidad... paz con uno mismo y con el resto. Mi vida conduce a el mayor caos que se puede describir... al caos de sentirme una vez más conectado con mi alma, con mis 7 chacras, donde el sexto puede decirme lo que va a pasar y no está más contaminado por sentimientos inútiles y no factibles. Dónde mi cuarto chacra me explica que la respuesta no está en sentirme inferior, que me enseña a amarme a mi mismo y al resto incondicionalmente.... que no significa decirle "te amo" a cualquier persona que se cruce en mi camino. Y donde mi ESPEJO me ayuda a discernir entre las cosas que me hacen bien y las cosas que perjudican mi camino.
 Ejecercitando mi creatividad se me abrieron dos puertas: una que me dice "todo lo que puedas sacar de adentro de tu alma está bien y otra que grita "no dejes pasar la posibilidad de construir un mundo mejor".  Me gritan seguí cantando, seguí estando en el camino de la vida y la fertilización de todo lo nuevo... porque yo sé que de este camino de tierra y de mierda putrefacta va salir algo que las personas que te rodean van a querer escuchar. Que la triste y cruda realidad en la que vivimos, hoy, no va a durar por siempre. Donde animarme y mandarme a hacerlo van a ser norma y no una prueba de mi valentía y honestidad... hoy me rindo frente al sube y baja que nos da la existencia banal que nos ofrece este momento en la humanidad. Pero bueno, ya sé que si no acepto nada y me quedo fuera de todo no voy a encontrar nada que me de placer... como el placer que siento cuando canto una canción y siento que otra persona me escucha. Y si me escuchaste, ¿te ayudé en algo? ¿te hice cambiar el foco de tu visión respecto a los demás y a vos mismo? y si no decís nada: ¿no pensás igual que yo?
 Al fin y al cabo eso no importa... importa solamente que sé que yo no quiero que todo siga igual, no quiero que mis hijos (si algún dia llegase a tenerlos) crezcan con miedo a ser quienes realmente son, por ser juzgados e oprimidos por las garras invisibles que nos amarran a ser "normales".
 ¿Normal? prefiero ser un tonto antisistémico a ser normal... Si al fin y al cabo, las personas normales-típicas no cambian nada. Son solo el okey o el símbolo del pulgar para arriba en un lugar donde ser normal es sinónimo a soportar sin cuestionar el mundo que los rodea. A mi me rodea la magia, lo que no podés comprobar, o por lo menos me gusta sentirme así. Pero soy un tonto al creerme distinto que los demás, solo por haber leído un par de libros o escuchar cierto tipo de música. Pero sigo creyendo que Morrison me dejó un par de migajas en el bosque, como Hansel y Gretel. Migajas que me conducen a la verdad, a la luz, a la consciencia, al ser. Y yo sé que el que mueve los hilos en este universo no es un santo que está parado arriba de un techo de cielo o un ente que regula todo lo vivido... sos vos, soy yo, somos todos, los creadores de la realidad.

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